La Ley del Consumidor regula las relaciones entre proveedores y consumidores, estableciendo infracciones en perjuicio del consumidor y el procedimiento correspondiente. Cualquier infracción debe ser denunciada ante el Juzgado de Policía Local dentro de los seis meses posteriores al hecho.
Entre los derechos del consumidor destacan la libre elección del bien o servicio, la recepción de información veraz sobre productos, su precio, condiciones y otras características relevantes, así como el derecho a no ser discriminado arbitrariamente. También tiene derecho a la seguridad en el consumo, la protección de la salud y el medio ambiente, y a evitar riesgos que puedan afectarle. En caso de incumplimiento por parte del proveedor, el consumidor tiene derecho a una reparación e indemnización por daños materiales y morales.
La ley también promueve la educación para un consumo responsable y el deber de celebrar contratos con comercios establecidos. En ciertos casos, el consumidor puede poner fin unilateralmente al contrato en un plazo de 10 días.